Para escucharlo
Para escuchar mi
corazón escribo
Lo oigo a veces sin
querer , no puedo
acallarlo, o taparme
los oídos
Uso la pluma como un
escalpelo,
lo observo, lo abro,
lo diseco,
con mi punzón
cortante
cante o solloce, ría
o se desangre
Bate el tambor a un ritmo desquiciado
de cólera o temor, y
mientras late
olvida que es mortal
y enfrenta el reto
del más temible
enemigo, amenazante.
Confiado Goliat que
siempre pierde,
tan fuerte y tan
frágil, me sorprende…
De todas las batallas que ha librado,
de tantos golpes bajos,
profundas cicatrices le han quedado
y sin embargo,
es tan fabulador como
el Quijote
y aún cree en el amor
y en los milagros
No sabe de odios ni
rencores,
siempre dispuesto a
perdonar,
a dar y recibir ,y todavía pelea
por un mundo mejor,
aunque bien sabe
que no ha de verlo
llegar
antes que muera.
Nora 2015-06-29