Salsipuedes
Tumbas de indios, de una raza vieja
Túmulos grises que lloran historias
la triste historia de una raza muerta
Esta es la historia de mi bisabuela
bisnieta soy
de indio y mujer blanca
Extraña
unión, pronto condenada,
entre
un indio Yaro y la bella doncella
Al
fruto de su amor , mi
abuela paterna
la
llamaron Ventura ¡Enhorabuena!
Aquel
indio era sólo un hombre,
sin
identidad, sin bautizar, sin nombre
al
que mi bisabuela amó sin preguntarle
de
qué raza era, cuál tribu ,o qué
linaje.
Indio
valiente y corpulento, ingenuo
víctima
fácil para un mundo fiero
Hijo
de pocos que sobrevivieron
al
genocidio, la esclavitud, el destierro
y
a los que a Artigas con lealtad siguieron
La sangre india corrió en la celada
que
Rivera planeara en emboscada
Hombres,
mujeres y niños
fueron
diezmados en el exterminio
Aún
aquel grito de dolor palpita
en
las entrañas de piedras y criptas
Golpes
feroces de machete y lanza
cubren
de sangre ceibos y pitangas
Miente
la historia, acalla la agonía
de
los sin nombre de la raza mansa
El
hombre blanco en su felonía
finge
inocencia, niega el genocidio.
Borran
la historia los historiadores
y
se hunde en el debe
la
real memoria del “ Salsipuedes”
Nora Rodríguez Amaral