Como el árbol
Solo, mi árbol sin
nidos ni polluelos
vestido está de
otoño, frío y viento
Peinado lleva todo el
ancho cielo
bajo lluvias y brumas
en invierno
Para seguir de pie
todo árbol tiende
verdes ramas abiertas
al abrazo
y es su abrigo
ternura de regazo
aún para aquel que
con saña le hiere
Eso hace el leñador,
que enardecido,
lo derriba y despoja
sin mesura;
dejando una oquedad
en la espesura
Desde su altura cae
el tronco, herido,
cruje y muere De ser árbol quisiera
que alguna vez el
verdugo sufriera
ese mismo dolor , de
esa manera
Flor de ceibo
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