A José Gervasio Artigas ( en ocasión de
la inauguración
De su monumento en la plaza de San
Carlos)
Cuando llegues, Artigas, a tu tranquila
casa,
luego de tanta espera, luego de tanto
afán,
en las pulidas piedras de la serena
plaza
tu inmenso pié de bronce,¿ cómo
resonará?
En coro cantaremos: tiranos, nunca más…
Cuando venga la noche, de pié, y al
descampado
con tu rostro aguileño, tan mudo y
desvelado,
mirando lejanías, solo te quedarás
Entorchará la luna tus hombros de
gigante…
Mi corazón callado, profundo y
trashumante,
junto a tu bronce vivo se quedará a
soñar
Y si tu pueblo olvida que miras y que
escuchas,
que estás en sus amores, sus duelos y
sus luchas,
acaso alguna tarde vas a romper a hablar
Alfonsina Amaral
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