Fantasma
Mi corazón dormido
Se abre y se cierra
como un abanico
Loco tamborcillo
Sus suaves latidos
no cambian el
ritmo
Clavecín sin teclas
Si llora sus penas
tan sola me deja
que no sé siquiera
si esta que ayer fuera
hija, amante, hermana
existe de veras
o es sólo un fantasma
Nora Rodríguez Amaral
No hay comentarios:
Publicar un comentario