hechizo
Me sedujo tu hechizo soberano
Subí
al paraíso entre tus brazos
Modelaste mi boca con mil besos
Mi argonauta viajero, mi lucero
Por ti medí el cenit, el pulso de los
astros
Y vagué por el tiempo sin escalas, soñando
Tuve un día la dicha de encontrarte
de amarte y que amaras
También tuve el dolor tremendo de
perderte
Ha quedado tu esencia entre mis manos
y todas tus amarras
Ni el tiempo ni otras bocas han borrado
el calor de tus labios
¡Qué misterio el amor y sus designios!
¡Qué absurdo haber muerto y seguir
vivo!
Amor que no muere, que trasciende
la escala de lo humano
no es premio ni castigo, simplemente
es amor, vivo y descarnado
Nora
No hay comentarios:
Publicar un comentario