sepelio
Yo sepulté mi amor sin
escucharlo
Aún quemaba su fiebre entre mis manos
Luego bendije con llanto su sepulcro
Una noche, bajo el cielo mudo
esperé a que llegara el alba
para poner sobre su lápida
un ramillete de luz verde
esperanza
Le ofrecí mi vida a cambio
una nueva ilusión, algún milagro
rogándole que resucitara
Me respondió la voz de un alma
que quejumbrosa me decía:
“ se ha cuajado mi sangre amortajada
ya se apagó la luz en mis pupilas
no puedo renacer, soy un fantasma”
nora 2013-12-06
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