A Rocha
Vieja casona que un
día
elegí para nacer
No fue de oro mi
infancia
ni rosada mi niñez
Pero fue bueno crecer
en la paz de tus
palmeras
Tostándome bajo el
sol
de tus arenas
costeras
Reserva del puro
hablar
No para vos, para ti
compongo este “tú” “
te” “ti”
No es fácil conservar
la gracia del bien
decir
El tiempo me fue
llevando
bastante lejos de ti
Viejos mundos visité
Otras lenguas compartí
Añejas coplas canté
Nunca a mi solar volví
otros pagos adopté
Pero hoy te quiero
decir
casi al final del
camino
que ya pronto volveré
en otra cuna de pino
-aquella que no se
nombra-
a mi hogar definitivo
para escuchar en las
sombras
los pájaros con su
trino
NORA
No hay comentarios:
Publicar un comentario