Despedida
De noche era, tú y yo, la callejuela
Yo comencé a llorar y tú callabas
el destino era adiós, la pena aciaga
asedio de imposibles en cadena
Calle abajo, los dos, oscura el alma
tratabas tú de atemperar mi pena
por una encrucijada que perversa
señalaba al final la ruta ingrata
Sabedor del dolor de esperas vanas
el silencio mudó espinas en
lanzas
mordió, quebró la voz y la palabra
Atrás el muelle, el barco y la
sirena
atrás quedó la vida en la certeza
que después de tu amor, sólo la pena
Nora 2014-11-17
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