La máscara
Yo soy el otro, y él es mi sonrisa
mi máscara débil de ceniza
la boca moribunda, congelada
Fue torpe el equilibrio sobre la cornisa
de una
comisura que sangraba
palabras con
espinas
punzantes, dolorosas
Tonto es pintar de rosa
la blanca crueldad
inmaculada,
cuando el punto final
arrepentido
se maquilla de puntos suspensivos:
el tiempo es el culpable, -dijo-
no el olvido .
Nora
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