Selene
Cansado de alumbrar,
desciende el sol en
el ocaso
Cede a la Selene su reinado, y así
empieza
la luna su tarea de
hechicera
Va encendiendo
romances paso a paso
con dardos de pasión;
de tal manera
embruja los amantes, los inspira,
que algunos se embriagan
de placer
A veces con pudor se
ruboriza
se esconde tras un
velo de nube
para no ver lo que ve
Son cosas que pasan en la tierra
desde que anduvo la
culebra
repartiendo manzanas
por doquier.
Otras veces, quisiera
ser mujer,
bella, voluptuosa, fresca,
ser la
amante del sol, arder
con él en un romance de novela
y morirse después.
Pero qué escribirían
los poetas
sin la luna, su
musa…y para qué?
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