viernes, 14 de agosto de 2015

Redención




                                           Redención


Te tengo que olvidar, al cielo ruego.
Me tengo que alejar y siento miedo
de que sigas eterno en mi recuerdo
Este amor que no fue, fue sólo un sueño,

es  espada clavada en mi destino.
Pulido,  muy filoso,  fue el acero
Temido por mi amor, fiel y guerrero,
su golpe destruyó lo más querido,

pulverizó mis huesos y en mi sangre,
amortajó  mi pasión con sed y hambre,
soledad, ansiedad, miel y vinagre.

El amor no es castigo ni pecado
Y  si fue amor reniega del olvido,
 renace y retorna, aún sepultado…


NORA 2012

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