Que al fin de esta
existencia transitoria
a la que tanto nuestro afán se adhiere,
la materia, inmortal como la gloria,
cambia de formas; pero nunca muere.”
a la que tanto nuestro afán se adhiere,
la materia, inmortal como la gloria,
cambia de formas; pero nunca muere.”
Vida
Sobre mi pecho insomne,
ya estás dormida, vida,
aún lates, y reposas,
esperas y respiras
con una cruel y sabia
ternura estremecida
Yo te celebro, vida, a pesar de la escarcha,
de mis días sin
sueños y mi frente nevada
En ti mora el
recuerdo de otras noches más claras,
pero hay náufragos
yertos en mis mares profundos
Aún duelen las entrañas de un verbo que no calla,
y me hieren los
dardos tenebrosos del mundo
Sé que entrenas mis
alas para el último vuelo
Una vez apagado lo
tibio de mi aliento
me sellarás los
labios, ya fríos, con silencio
Espero te despidas sin adioses patéticos
que dejes en mi
rostro esa paz de los muertos,
y un ramo de violetas
sobre mis brazos quietos
Hay larvas laboriosas,
hambrientas, al acecho,
convertirán en polvo
todo cuánto doliera
-crudo festín de carne,
de linfa y de venas-
Pero tú vida,
tú cambiarás de traje por una sangre nueva,
por savia
de capullos, siempre de viaje, y bella.
Nora 2015-10-16
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