sábado, 7 de mayo de 2016

Aquí está



Aquí está

mi corazón, sumiso, aletargado
respira, y tal vez ame todavía
Cardenal prisionero, silenciado
Una pena, singular tiranía

lo tiene para siempre esclavizado
Hubo un templo de amor, ofrenda viva
en altar de cristal, llama votiva,
hoy Cartuja sin luz, cirio apagado

Este es mi corazón, ése que aún mece
sus alas mientras duerme; en el olvido
se ampara, insomne vela, y se adormece.

A veces, por un sueño sacudido,
se despierta llorando, y tal parece
que volviera a ser  niño, desvalido


Nora Rodríguez Amaral

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