Derrota
Se alejó sin adiós
el amor nuestro
Lo sepulté entre
flores con cariño
Las congeló la
escarcha del invierno
y fue un temblor de
ciervo malherido
Con el tiempo,
pasión y penas se esfumaron
cual ceniza volátil
sin destino
Y hoy queda de ese
amor pasado
lo que queda después
de haber soñado:
espejismos, memorias dolorosas, desatino
candentes fumarolas que engañaron
vestigios de sueños perimidos
lejana nostalgia de
lo amado
y ese sabor a acíbar
de derrota
impregnado en el alma y en la boca
Nora
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