sábado, 7 de marzo de 2015

El sueño





El sueño

El sueño que fuiste todavía dura
recurrente, rebelde, puro y regio
con la misma sed de sol y de agua pura
que requieren mis entrañas y mis huesos
Venció la noche, el tiempo, la premura
la sin razón de un corazón artero
la lejanía , la espera, el desconsuelo
El sueño duerme eternamente, preso,
sin llave, ni candado o cerradura;
es un sueño no más, arrullo tierno;
no se debe tocar, así perdura;
es delicada flor  de invernadero,
                                                           no puede vivir a cielo abierto
Yo lo dejo dormir, pues tengo miedo
de que quiera morir si lo despierto

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